 El mítico juego de la Roulette, o mejor dicho la Ruleta para los hispanohablantes, tiene su origen en la Francia del siglo XVIII, donde fue desarrollada por el físico y matemático Blaise Pascal en busca de una máquina que tuviera un movimiento perpetuo.
Las primeras referencias escritas sobre la ruleta como juego datan del año 1796 en un libro de Jaques Lablee, que describe a este elemento que formaba parte de la diversión del Palacio Real francés. Aunque bien es cierto también que un documento de mayor antigüedad que este libro, un reglamento para Nueva Francia (Québec) del año 1758, prohíbe los juegos tales como “dados, faro y la ruleta”.
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En los principios del siglo XIX la ruleta se extendió rápidamente por toda Europa y Estados Unidos. Se convirtió muy pronto en uno de los juegos de casino más populares y famosos de todos los tiempos. Cuando el gobierno alemán prohibió las apuestas en el año 1860, la adinerada familia Blanca se trasladó al último casino legal que quedaba en toda Europa, Monte Carlo, donde establecieron la meca del juego para la élite europea.
Fue aquí donde la ruleta de un solo cero se convirtió en el juego estrella, y durante décadas fue exportada a todos los rincones del planeta, excepto en los Estado Unidos de América, donde la ruleta de doble cero permanecía como clara favorita de los jugadores americanos. Además de esta larga historia, hay una leyenda paralela a su desarrollo, que afirma que el francés François Blanc supuestamente hizo un pacto con el diablo para obtener los números secretos de la ruleta; esta leyenda se basa en el hecho de que la suma tota de los números de cualquier ruleta es 666, el bíblico número de la bestia.
En los Estados Unidos, la ruleta francesa de doble cero se expandió por todo el Mississippi y a continuación por todo el territorio americano. Fue entonces cuando para evitar manipulaciones por parte de los operadores y de los jugadores cuando la rueda fue colocada en la parte superior de la mesa y a la vez se simplificó la capa en la que se realizaban las apuestas. Esto evolucionó de manera que el estilo de juego de la ruleta americana fuera un poco distinta a la ruleta francesa. El estilo de juego que ofrece la ruleta americana es más simple y dinámico, usando indistintamente una ruleta de un cero o de doble cero, y es ésta la que ha ido triunfando y estableciéndose como dominadora en los casinos de todo Estados Unidos.
Durante la primera mitad del siglo XX, los únicos casinos que poseían el juego de la ruleta eran Monte Carlo y Las Vegas. En los años 70 de el siglo pasado los casinos comenzaron a pulular y establecerse por todos los rincones del planeta, haciendo a la vez que la ruleta se popularizara allá donde se establecían. Hoy en día podemos disfrutar de la ruleta americana de doble cero en EEUU, en toda Suramérica y el Caribe, mientras que la ruleta francesa de un solo cero predomina en los demás lugares.
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